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jueves, 11 de septiembre de 2014

ARAUJO Y EL TURU


Algo apunta muy alto en la etapa de Sergio Araujo en la UD Las Palmas. Lo demuestra un hecho: sin haber alcanzado un mes desde que empezó la Liga, cuatro goles en tres partidos firmando un dato histórico en la entidad grancanaria, el presidente Miguel Ángel Ramírez se ha visto obligado a aclarar que el delantero no va a salir del club hasta el 30 de junio, fecha en que acaba el contrato de cesión del argentino procedente de Boca Juniors. Y, antes de ese día, el representativo grancanario es el que tendría la opción de depositar en la tesorería xeneize los dos millones (euro arriba o abajo, precio e impuestos) que costaría a Las Palmas mantenerle aquí con el 80 por ciento de la propiedad. Y solamente para Las Palmas es válido ese precio, porque es el que se acordó con antelación a su venida.
¿En qué nos recuerda Araujo a Turu Flores?. En primera instancia, que está haciendo correr ríos de tinta desde su llegada al equipo y, en especial, desde su aparición en la Liga española. Un jugador que tenga presencia en Boca Juniors ha de poseer características excepcionales. El pibe Araujo las ha puesto sobre el campo de juego en apenas 270 minutos de Liga, mejorando la realización goleadora inicial de todos los delanteros compatriotas suyos que le precedieron en el club.
Tiene más de Flores: el disparo con las dos piernas, potente y colocado, la obsesión por el gol y la fácil sociedad con sus compañeros. Dos físicos distintos, dos estilos también diferentes, pero una clara vocación.
El otro parecido con la etapa del Turu es que, nada más llegar ya se está generando en su entorno la hipótesis de nuevos destinos. No en la UD Las Palmas, que tardó semanas en forjar esta venida, con una apuesta determinada y unos movimientos de negociación que, a la vista quedan, están bien trazados. Cerró todos los detalles para que Araujo pudiera rendir en el equipo de Paco Herrera y que el jugador y club puedan vivir ajenos a la rumorología o a la especulación externa. Con la experiencia de Turu Flores ya conocida y con la garantía de que Araujo puede mantener esta amena sintonía con el gol, podría el argentino convertirse en el nuevo jugador mediático del equipo, en la ayuda de volver a la Primera División.
Araujo está feliz en Las Palmas; la Unión Deportiva siente que su apuesta por él se ha realizado al completo, la afición comienza a tenerle como icono de un proyecto de cantera (al fin y al cabo parece un canterano más por su juventud) y el presidente, convencido: "y si no tenemos el dinero, lo buscaremos".
Por una vez, quizá, la UD vuelva a ser en 2015 equipo comprador y aparque el rol de vendedor. En las botas de Araujo está el reto.

viernes, 22 de agosto de 2014

LLEGÓ LA HORA DE DAVID SIMÓN


A David Simón (Las Palmas de Gran Canaria, 16 de diciembre de 1988)  no le quedaba ya nada por demostrar. Paco Herrera no titubeó este viernes para mencionar su nombre como zaguero titular frente al Llagostera. A los 25 largos le llega el debut oficial con la UD Las Palmas al lateral diestro más parecido a Manuel Pablo García que ha fabricado la cantera grancanaria en las dos últimas décadas. A David Simón tampoco le ha costado convencer al entrenador que lleva contando cosas "muy buenas" de la cantera desde que arribó a la Isla. La 'locomotora' del filial encontró su primer hueco de manera involuntaria y el técnico, en teoría, le utilizará en la banda derecha para que la experiencia de Ángel López se vuelque en la izquierda, donde sí hay ausencias por el castigo de las lesiones (Christian Fernández y Dani Castellano).
David es una fruta madura del buen trabajo realizado con los equipos de formación de la UD Las Palmas. Su billete en 2014-15 es sin retorno, por edad y, especialmente, porque ya no le queda nada dentro por descubrir. La pasada temporada no lo vieron así: vino Ángel López y, casi al arribo de la Liga, Ernesto Galán. Herrera lo ha podido analizar día a día, incluso cuando le utilizó por la banda izquierda en uno de los amistosos donde fue ordenado y riguroso en el marcaje y no le temblaron las piernas para avanzar metros en busca del área adversaria. Si hay una puerta abierta, por ahí entrará Simón a todo gas.
El capitán de Las Palmas Atlético fue el jugador de Víctor Afonso más utilizado la pasada temporada en la mejor campaña del filial en Segunda B: 36 encuentros todos como titular, 3240 minutos, dos goles y cinco asistencias. Es un defensa que, además, crea peligro cuando acude en verticalidad -la palabra que más gusta a Herrera-. David sabía que no tenía vuelta atrás en 2014. Apenas hace medio año lo expresó públicamente en el Estadio Anexo, con Sergio Lobera en sus gradas. Marcó un gol extraordinario en la portería del Huesca, después de galopada personal por el costado derecho. Arrancó y ningún rival le pudo seguir, especialmente el lateral oscense de la ocasión (Enrique Corrales). Y cuando anotó miró al sector del graderío y señaló al Gran Canaria. "Allí quiero jugar", le dijo con una señal al entonces primer entrenador del club.
Lobera le convocó al día siguiente en Barranco Seco. Lo hizo para hacerle una observación sobre su gesto; el club tranquilizó horas después a Simón. "El año que viene será el tuyo", le dijeron desde la comisión deportiva. Ese día ha llegado. Atrás queda el notable sacrificio de una ejemplar etapa formativa de amarillo, la cesión en Segunda B con el Vecindario donde dejó huella, sus últimas lágrimas tras perder el tren del ascenso frente al Malleu, el éxito posterior del retorno a Segunda B con el filial, la clasificación histórica para la promoción a Segunda A con la segunda plantilla amarilla ... Todas las etapas las ha quemado David, que será uno de los centros de atención frente al Llagostera. Su presente empieza un 23 de agosto de 2014.

viernes, 25 de julio de 2014

NUEVE AÑOS DE PAZ


Las fuertes medidas aplicadas en el último año por la Liga Profesional, poniendo cerco a los presupuestos de los clubes para evitar excesos, no han servido para que una temporada más la comisión conjunta que integra con la Asociación de Futbolistas Españoles recibiera otra oleada de denuncias (194). Corresponden a 18 clubes, con un total de 22,8 millones a cubrirse antes de la fecha límite. En cualquier caso, esa es una deuda nuevamente contraída con los jugadores con rango profesional de las distintas categorías, no se añade a ella la de los proveedores, Hacienda, Seguridad Social, ... y a saber. El mes de julio es una etapa angustiosa cuando ya está a menos de una semana la línea de meta del pago para evitar un descenso administrativo.

El tema de las denuncias y los implicados en ella se lleva ahora con menos publicidad que hace unas temporadas. Pero equipos como Jaén, Recreativo, Murcia o, especialmente, el Zaragoza está ahí, sudando lo suyo para evitar un traspié extradeportivo o, en el peor de los casos, la disolución, palabra ésta que ha sonado de forma insistente en la capital maña por ejemplo. Hablamos de uno de los diez clubes más potentes del país pero esa es la realidad. Parece que todos los obstáculos se van a salvar pero un mal final de la campaña precedente no puede dibujar un buen principio de la siguiente.

En la otra realidad vive la UD Las Palmas. Por novena temporada consecutiva bajo el control económico que ha impuesto el actual consejo de administración, el club representativo de Gran Canaria no está entre los denunciados por sus trabajadores. Ejercerá en la competición con mayor o menor grado de acierto en lo deportivo, con decisiones que pueden parecer contradictorias de un año a otro y también otras que ratifican las anteriores (es una empresa de fútbol cuya principal herramienta es un balón, no se olvide). Pero la afición del equipo duerme a pata suelta porque sabe que el día 23 o 24 de agosto conocerá el estreno de la era Paco Herrera. "Nuestro director general, Patricio Viñayo, suele decirnos que no conoce una celebración en la Plaza de la Victoria porque el club obtenga un déficit cero", suele recordar Miguel Ángel Ramírez al referirse a ese esfuerzo que pasa invisible. Es cierto: no se valora en justa medida, pero dejamos constancia.

Nueve años de paz también son impagables.