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viernes, 4 de diciembre de 2015

APRENDER DESDE EL DOLOR


El suceso de hace apenas unos días acaecido en el Estadio de Gran Canaria (derrota 0-2 de la UD Las Palmas frente al Deportivo de La Coruña) no ha caído en saco roto como un resultado que se sumerge en el mar de una temporada. En él hay un volumen interesante de documentación balompédica que se debe analizar por los profesionales. Por ello, este miércoles le pedimos a Quique Setién que se fijara en lo realizado por el conjunto gallego en su paso por la isla porque existe la posibilidad de que podrían clonarlo otros rivales, en el intento de cortocircuitar una idea con la que UD Las Palmas aspira a sobrevivir en la Primera División.

Setién necesitó cinco minutos de explicación, la respuesta más larga. Casi realizó una minicharla a los periodistas que, a modo de futbolistas, debían comprender la existencia de un riesgo en su manera de entender el fútbol. La síntesis:

* "Sabíamos que existía la posibilidad de que ocurriera"

* "De antemano hemos evaluado el riesgo de los 
contragolpes dos delanteros contra dos defensas"

* "Hay alternativas para solucionar"

* "Lo que hizo el Deportivo pasará en más ocasiones"

* "No vamos a cambiar"

Intentamos nosotros en cinco frases explicar la esencia de lo que expuso el entrenador y que ha sido materia de charla técnica en el vestuario del equipo. Puso como ejemplo que ya esto le había ocurrido en el CD Lugo y que la respuesta es la que ahora ofrecerá en la UD Las Palmas: una línea recta.

No tenemos nada que añadir. Aplaudimos la sinceridad, la valentía y la mente limpia del ahora entrenador de la UD Las Palmas. Las herramientas elegidas para la reacción no dejan de ser tan útiles ahora como lo habían sido antes frente a la Real Sociedad y Valencia, donde el equipo sacó nota. Si la permanencia es el logro y la derrota es parte del proceso, el objetivo final del derrotado es que aprenda también del equipo rival.

La pérdida de los puntos, por la trascendencia que tenían, duele. Pero la reciente noche en el Gran Canaria debería dejar más aprendizaje que dolor. Una idea llevaba a cabo todos a una le llevará más lejos a la Unión Deportiva que zigzaguear con titubeos.

miércoles, 21 de octubre de 2015

EL HOMBRE QUE LEVANTÓ EL 22J


Luis Valle, Satur Grech, Vicente Dauder, Roque Olsen, Sergio Kresic y Paco Herrera. Seis nombres con mayúsculas. Nadie podrá robarle a Herrera la gloria personal, que será eterna, como uno de los protagonistas estelares de los seis ascensos a Primera División de la Unión Deportiva Las Palmas. Un año y unos meses fue el tiempo de su ciclo en el club grancanario, al que deja entre los más grandes, como había prometido.

Le recordaremos en Gran Canaria de por vida. No fue un ascenso cualquiera. Lo suyo, con el equipo de profesionales que le rodeó, fue levantar a la Unión Deportiva Las Palmas del más duro golpe de su historia, acaecido un 22 de junio de 2014. Ese mérito, ese trabajo de ideólogo en la estrategia y psicólogo de vestuario en aquel durísimo momento para toda la isla, es suyo. Tenemos que subrayarlo. Porque en el caminar hasta la promoción frente al Zaragoza pasaron muchas cosas hasta que, por fin, logró con sus jugadores lo que toda la isla y sus aficionados anhelaban durante la última década y media.

Y Paco Herrera también fue un hombre transparente, un entrenador sin rincones en su mente y en su mensaje, que a veces sirvió para levantar el ánimo y en otras ocasiones para generar discordia. Eso tiene la sinceridad, la que Herrera ha aplicado desde el día de su venida hasta el momento de conocerse la decisión de su cese.

Ahora, como marcan las leyes del fútbol, el entrenador es la víctima, la pieza primera sacrificada de algo que está fraguándose y que no debe gustar al consejo de administración de la entidad. Tomó nota para que Paco Herrera termine; pero no debe cerrar el cuaderno si quiere prolongar por tiempo la estancia del equipo donde Paco la deja: en Primera.

viernes, 16 de octubre de 2015

LOS DOS AMORES DE URIBE


Si se juntan los nombres de UD Las Palmas y Getafe CF aparece de manera natural el de Yosu Uribe (46). Los dos equipos fueron los primeros del técnico asturiano, los que marcaron profundamente su carrera profesional y en ambos, rivales este próximo fin de semana en el Coliseum Alfonso Pérez, dejó semillas. "Fueron dos extraordinarias temporadas en lo deportivo. En Las Palmas acabamos cerca del ascenso pese a los graves problemas que tenía el club entonces. Si aquella época fuera como la actual con la fórmula de la promoción, la habríamos jugado. Y en Getafe logramos contra pronóstico subir a Primera División. Tengo un gran recuerdo y aprecio personal a ambos clubes", relata a Tinta Amarilla.

Uribe no puede perder de vista la añoranza de aquellos años, entre 2002 a 2004, en los que su eclosión en la Liga Profesional le llevó a estar en la primera plana dentro de la Segunda A. Pero en los dos equipos, sin embargo, por razones diversas, decidió cambios de aires. Los problemas económicos de la Unión Deportiva eran tan poderosos entonces que no podía retener a parte de su plantel y al cuerpo técnico. Y las diferencias personales con el presidente getafense Ángel Torres hicieron el resto en el equipo del Sur de Madrid, tras haber celebrado allí el histórico ascenso a la máxima categoría.

"En Getafe no había idea de ascender en aquel entonces. No se nos pasaba por la cabeza. Cuando me contrataron se hablaba de formar un equipo con intención de quedarse en Segunda, afianzándose en la categoría. Sin embargo se formó una plantilla muy buena, compacta, que tuvo un rendimiento extraordinario. Fue un año fantástico, todo salió fenomenal (en ese grupo estaban los ex amarillos Marc Bernaus y Mario Cotelo). Eso es lo que te daba también estar en Madrid o en sus proximidades, con jugadores de excelente nivel. La gente estaba muy involucrada y poco a poco fuimos tomando posiciones en la clasificación. De los trece últimos encuentros en la Liga ganamos doce y, de ahí, logramos ascender en Tenerife (ganó 3-5 en la última jornada). Fuimos un equipo humilde, lo mismo que luego he visto que ha mantenido".

Nunca imaginó el Getafe actual

No se le pasaba entonces por la cabeza a Uribe que el Getafe se iba a convertir en las siguientes once temporadas en una de las luces de la Primera División. "Ni imaginarme lo bien que lo ha conseguido hacer. En un primer momento es lógico que pensemos que podría ser uno de los conjuntos de podrían tener el billete de vuelta. Pero el Getafe se ha caracterizado siempre por tener buen grupo en el vestuario, gente honrada y, por supuesto, acertar en muchos fichajes. Esa línea de aciertos ha tenido reflejo en el campo logrando objetivos que en aquellos momentos no eran imaginables".

Además, "ha sido un equipo que a nivel económico se ha logrado establecer, con inversiones que fueron después rentables. Hoy por hoy, echando un vistazo a la Primera División, veo difícil que caiga. Creo que habrá tres equipos al menos por detrás del Getafe y también lo espero en el caso de la Unión Deportiva, que ha tenido buen juicio para confeccionar su plantilla".

De aquella etapa de Las Palmas comprendió "la emoción de dirigir a un gran club, que mantiene viva su historia" y la dureza "del momento tan complicado como era gestionar a un equipo que venía de la Primera División aquel año, con una plantilla totalmente renovado y con una deuda que luego vimos donde llegó. Porque el año que estuve en el club fue el precedente a la etapa del concurso de acreedores".

Las situaciones internas de la plantilla que dirigió Uribe fueron "muy complejas" y en algunos momentos insoportables. "Se nos perdía en el tiempo los meses que llevábamos sin cobrar" hasta que el equipo se puso en huelga porque el club estaba bloqueado por las deudas. "Fue increíble todo. Sobre todo porque ganamos los tres partidos siguientes sin entrenar. Cuando fuimos a Tarrasa logramos los tres puntos sin haber realizado entrenamiento alguno, ni haber preparado el partido. Nos reunimos el sábado para hacer alguna carrera y luego ... la victoria. En los dos siguientes también. Todo aquello era muy duro para el futbolista y también para el aficionado", al que se sintió muy cerca Uribe.

"Teníamos una plantilla llena de jugadores canarios muy comprometidos en el club. Y muchos de ellos siguieron luego sus carreras profesionales. No quiero olvidar a Alberto Hernández, Javi Martel, Ángel López (estuvo con Uribe hasta el ecuador de la Liga regular), Rubén Castro, Carmelo González, Orlando Quintana, José Antonio, Ángel Sánchez, Orlando Suárez, Pedro Vega, ... todos mantenían una línea de juego reconocible en el propio futbolista canario", comenta con cierta añoranza.

"Hoy, en Primera, Las Palmas tiene una nueva hornada tan buena como aquella. Está en ese proceso del equipo que llega, el que tiene un año duro por delante. Es así y debe luchar por lograr la permanencia", insiste. "De momento es pronto, pero creo que habrá tres peores al menos que Las Palmas en esta competición. Es una pena que no pudiera lograr triunfos contra rivales que sí son de su Liga, porque las diferencias en la máxima categoría son muy claras. De nada le vale hacer un buen papel contra el Atlético o contra el Barcelona, que siempre tendrán una oportunidad para poderte ganar, si los puntos ante equipos adversarios directos se escapan. Ahí es donde por ahora debe centrar sus esfuerzos la Unión Deportiva".

Prefería la pasión del Insular

Y, sobre todo, en casa. "Fui el técnico que inauguró el Gran Canaria, en el amistoso frente al Anderlecht (2003). Sin embargo ya aquel día sentíamos que nos faltaba el aroma del Estadio Insular. Aquel estadio tenía pasión; el jugador lo sentía. Era un campo de fútbol de verdad. Soy de los que piensan que donde esté Atocha, que se quite Anoeta. En el caso de Las Palmas, igual. Ahora están quitando las pistas. Las veces que mis equipos jugaron en el Gran Canaria noté lo que siente un visitante".

En esa memoria de Yosu Uribe también figura el último paso de los amarillos por el Coliseum Alfonso Pérez. Aquel día (31 de abril de 2004), el Getafe ganó 3-0 con goles de Craioveanu, Cubillo y Pachón. "Y fue el día de la destitución de David Vidal. Yo me enteré al dar la rueda de prensa. Es parte de la historia de los dos clubes".

Aprovecha Uribe para enviar desde Asturias un saludo a los muchos amigos que dejó en Gran Canaria. Conocía el reciente fallecimiento del delegadoMerino González, pero no del auxiliar del equipo Manolo Galiana. "¡Qué disgusto!. Ambos eran grandes colaboradores del club, ayudaban mucho. Galiana, además, tenía un trato especial conmigo. Me preparaba de vez en cuando uno de sus cafecitos. A veces no sabías si era café con Ron Arehucas o al revés. Me decía: míster, tómeselo, que con este se quita el frío para el resto del día. Le recordaré siempre".

Espera que "siempre se acuerden de mí en Las Palmas por lo que hicimos en aquellas condiciones tan extraordinarias" y en Getafe "por ser el único entrenador que les llevó a Primera. Ojalá se mantenga siempre en esta categoría".